"Estoy por creer que me estoy volviendo loca. Le veo por todas partes (obviamente tan sólo son jugarretas de mal gusto por parte de mis sentidos). No puede existir, tan sólo formaba parte de un sueño, un sueño extraño y enternecedor a la vez, quizá por la brevedad, quizá por la intensidad de su mirada. Aún no lo sé, pero sigo imaginando que al doblar cualquier esquina de esta pequeña ciudad nos encontraremos de frente. ¿Y qué le diré? ¿Cómo reaccionaré; dos besos, uno sólo, igual al del sueño; un simple cerrar los ojos y dejarse acariciar apenas los labios? ¡Y encima hoy voy mal vestida! ¡Que no, joder, Alba! Fue sólo un sueño, ese tío no existe. Deja de verlo aparecer tras cualquier obstáculo, olvídate de él. Espera... ¡ese chico de ahí es él!
Estoy a pocos pasos, y alcanzo a disfrutar su perfume, escucho el rozar de la bufanda contra su barbilla... Es él, estoy segura. ¡Tiene que serlo! Estoy..."
Ensimismada en mi obsesión matudinal, no pude ver la esquina de una baldosa que se había levantado. Traté de mantener el equilibrio, con un patético aletear de brazos que de poco me sirvió. Y caí literalmente a sus pies. Es más, tuve la mala suerte de, en un acto reflejo, agarrarme a la tela de sus pantalones. Sí... su cinturón quedó a la altura de sus tobillos.
Podréis creer que la historia acabó mal, pero no fue así. De forma incomprensible, acabé con un trozo minúsculo de papel en el bolsillo. Y en él, con impecable letra, "Pablo, 616 895 431". Cuando le miré a los ojos, de un verde magnético, comprendí que estaba acabada, me había colgado. No era el chico del sueño, pero sus besos me estremecen más que el recuerdo de tal sueño.
Supongo que a veces la realidad no nos cae tan mal.
Muchachito - Ruido.
P.S.: Para hermoso. Tú ya entiendes de qué va todo esto, aunque en ningún momento aparezcan cuchilladas y cosas raras ^^. Si esperabas algo mejor, siento haberte decepcionado ^^U. Y perdona por no poner una foto tuya como dije, pero este dibujo que me pasaste me ha parecido más adecuado ^^.