Una puede añorar su juventud, el proceso de forjar una identidad acorde con lo que uno siente. La otra apenas reconoce este detalle, y admira la sabiduría de su compañera, la plenitud que, está segura, ha logrado. Siguen bebiendo de sus tazas mientras hablan de literatura y se celan cada una de las lecturas de la otra. Cuando, después de varias horas, deciden regresar cada una a su casa, la mayor decide sacar al fin el bulto que tanto le ha pesado en el bolso durante esas horas.
-Aunque ahora estés estancada, leyendo esta novela lograrás recuperar las ganas que hasta hace poco tenías. La vida golpea duro, pero con una buena pluma se puede superar cualquier obstáculo. Escribe, Marta, escribe. Hazlo y recupera las ganas de seguir luchando.
Dicho esto entró en el portal, sin detenerse a mirarla.
Se quedó parada un buen rato, observando maravillada aquel volumen entre sus manos. Aparentaba ser la salvación idónea, el alivio perfecto de todas sus inquietudes. No sólo eso, aquel era el día, lo sabía de sobras: era el día perfecto para cerrar y dar portazo a los fantasmas que tanto la atormentaban.
The Eagles - Hotel California.
