Tal vez los malos momentos sean cortos.. pero tan intensos que dejan huellas donde menos esperamos.
Es curioso esto del tiempo. Sabemos que está ahí, que pasa, que lo perdemos.. y aún conociendo su brevedad y el contínuo acercamiento hacia la muerte, somos capaces de dejar a un lado esa preocupación. Somos capaces de buscar motivaciones ajenas, actividades múltiples en las que invertir nuestro tiempo, anhelar el contacto de otros cuerpos, aprovechar segundo a segundo cada beso, crear, aniquilar.. ¡qué simples! Qué simple todo..
No nos cuesta nada encontrar a qué dedicar el tiempo pero.. ¿cuánto tiempo somos capaces de dedicarle a él, a esa sucesión de momentos, alientos, olores, sabores, sensaciones..?¿Somos realmente conscientes de lo poco que se nos permite vivir, lo limitado que es nuestro ciclo biológico? ¿Quién hoy en día, con el ritmo de vida que llevamos, es capaz de decidir no seguir a los demás, apartarse un momento de toda esta contaminación y pararse a pensar en el paso del tiempo?
Hoy estamos aquí, sonriendo, sintiendo que hemos llegado a la meta contra todo pronóstico. ¡Qué gran sensación!, ¿verdad? Sin embargo, no sabemos muy bien por qué, siempre acaban por torcerse los entresijos que esa sensación de triunfo nos ha hecho menospreciar. "Después de una tormenta siempre llega la calma." Así pues, ¿después de la calma regresa la tormenta? ¿A eso se limita nuestra existencia, sucesión de calmas dulces y tormentas amargas?
[Fuck this zoociety and this empty on my own..]