Todo es The Kooks y Jack Johnson. Y un Gaspard Ulliel, y un viaje a California o a Australia o a Hawaii. Pero también una sonrisa y unos ojos, de color indefinido pero hermosos, alegres. Sin olvidar, claro está, la afición al denominado "shopping" y el buen gusto que emana. Por otro lado se trata de un interés sincero por todo cuanto la rodea en aparente contradicción con su predisposición a la despreocupación confundida en según qué casos con holgazanería. Pero, en esencia, de lo que se trata es del apoyo constante que es proporcionado sin necesidad de pedirlo, sin esperar nada a cambio.
